sábado, 1 de mayo de 2010

Gente negativa / 2



Las líneas rectas no existen. En la naturaleza, en el universo no existe sitio alguno en el cual haya líneas rectas. Las líneas rectas son un mero invento humano. El hombre las ha creado para vivir con la ilusión de que ha conseguido dominar la naturaleza y el universo. Las líneas rectas humanas, en realidad, no son más que enormes y gigantescos redondeles. Sólo es cuestión de seguir con la vista cualquier recta, durante miles de kilómetros y desde una distancia prudencial, y se verá que es un círculo que se pierde en el cosmos. Nosotros sólo vemos un ínfimo fragmento de esas curvas, y por eso nos parecen rectas. El Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo que está situado en Dubai –construcción que aparenta ser una sucesión de líneas rectas, bien dispuestas una al lado de la otra en megalómana y absurda actitud–, no son más que curvas que traspasan la atmósfera, que giran a través de la eternidad y que vuelven a juntarse nuevamente en la base del edificio, en el sótano quizás, para ir y venir una y otra y otra vez. Pero el hombre prefiere vivir en su ilusión, orgulloso entre sus ángulos de noventa grados, en su realidad cuadrada de aún más cuadrados, en su sucesión infinita de ego. Qué pena pensar esto justo en este momento. De haberme arrojado desde el Burj Khalifa, habría tenido tiempo para reflexionar sobre esta teoría durante algunos segundos más.

4 comentarios:

Carme Carles dijo...

Quizás por esto aunque un coche salga disparado como una flecha y no se vea más que unas paralelas hasta el infinito el insiste en que "circula"
Salut

carlos de la parra dijo...

Que curioso que ambos tengamos relatos con tema de individuos que saltan de edificios;aunque elegimos diferentes ciudades,ambos reflexionan al ir en caída libre.

Raúl dijo...

Qué imagen más extraña, la de alguien lanzándose al vacío desde un edificio curvo, buenísima. ¿Para cuándo una presentación por los madriles?

Franco Chiaravalloti dijo...

Estimadísima Carmen... Interesante punto, quizás sea porque al célebre señor creador de la rueda no tuvo mejor idea que hacerla redonda.

Estimadísimo De la Parra... Me interesará sobremanera leer tu individuo que salta de un edificio. Prometo pronto dejar comments en tus post de themicrostories, pero comments limpios, sinceros, de los que ayudan. Un fuerte abrazo.

Estimadísimo Quirós... Me declaro admirador de tu proyecto Hombre que cae de un edificio. Me he leído Un día soleado en Königsberg y Otra historia de amor... Me quedan dos, y después estaré insaciable por el resto...