sábado, 26 de junio de 2010

Éste es un post un poco paradójico

Y además, tan acostumbrados a leer letra impresa, también es pesado de leer (siento tener una letra tan horrible, pero es parte de la gracia de este post).

3 comentarios:

Franco Chiaravalloti dijo...

Difícil es corregir y tachar en la letra manuscrita, por ejemplo, errores como "algun" sin acento, o decir mejor "es más importante que aquello que escribimos", y no "de aquello que escribimos". Pero qué bonita es la letra a mano alzada. No hay letras feas, todas son –en parte– una sincera representación del alma.

carlos de la parra dijo...

Al final de todo las obras se ven escritas o por el corazón o por el talento,pero aún rige lo que decía Oscar Wilde:"Se puede ser descuartizador y escribir muy buena prosa."

Carme Carles dijo...

Siempre me han admiración los transcriptores de los textos. Ser capaces de descubrir la maravillosa prosa/ poesía tras los tachones, la letra escrita de cualquier manera...Un trabajo digno de recordar. Y por supuesto que fácil es ahora escribir, aunque yo sigo haciendolo con lápiz o bolígrafo siempre que puedo. Es que escribir de cara a la pantalla es como si me retara a que no soy capaz de llenarla toda con algo interesante, mientras que la libreta me muestra su doble faz como dos brazos a la espera de que los llene.
Salut