miércoles, 20 de enero de 2010

Los premios




Escena supuesta #1 / 15 de diciembre de 2009
–Oye, ¿sabes que tengo un blog donde cuelgo mis relatos?
–¿Ah, sí? Uy, mira el cielo, parece que hoy va a llover.

Escena supuesta #2 / 21 de febrero de 2010
–¿Pero cómo no me habías dicho que tenías un blog? Tú siempre tan reservado. Te felicito por el premio.
–Mmm… gracias… hehe.


Es evidente. Los premios hacen que una persona que pinta, escribe, filma o esculpe esté más expuesta que el resto, más expuesta que antes. Su arte será visto con otros ojos, su conciencia creativa estará alimentada por esa repentina popularidad. En su fuero interior, el artista se impondrá la titánica tarea de autosuperarse, de sorprender aún más a sus lectores o espectadores. Y así, poco a poco y casi sin darse cuenta, irá perdiendo la ingenuidad, la frescura, la esencia virginal con la que antes pintaba, escribía, filmaba o esculpía. Aunque sostenga lo contrario, su arte se acabará desviando hacia derroteros que no hubiese escogido de no haber ganado el premio.

Desde que me han nominado a los Premios Revista de Letras, este anónimo y virginal blog pasó de tener cuatro o cinco visitas diarias, a tener más de cien.

Me siento desnudo en medio de una transitada avenida. Ahora no estoy seguro de querer ganar el premio.

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1 comentario:

anticolometa dijo...

Enhorabuena Franco!

Oye, ya ha salido la revista Iguazú.
Nuria, la editora, me ha dicho que te lo diga, te ha publicado el texto: "las palabras también mueren".
Yo dejé unos número en la casa de los cuentos, pero no se si quedará alguno, si no díle a Nuria que te pase unos cuantos. Tienes su email, no?